miércoles, 23 de octubre de 2013

Escocia: oeste y regreso a Edimburgo.

De regreso de Skye nuestra primera parada es Fort Augustus. Esta en el extremo contrario del lago Ness de Inverness. Un pueblo pequeño y turístico donde lo que más destaca es el canal de Caledonia. Un canal artificial navegable que comunica el lago con Fort Williams. Como el canal de Castilla vamos.


Perruca como gran fan de Harry Potter que es, nos hizo desviarnos de la ruta no se cuantas millas para ir a ver Glenfinnan, donde hay un viaducto para el tren que aparece en las películas y otro monumento importante. Es discutible que merezca la pena hacer esto.



Continuamos por Fort William. Sinceramente no recuerdo ni haber estado aquí ni si tengo alguna foto de este sitio. Su nombre aparece en muchas guías pero no recuerdo que es lo que hay aquí, en caso de que haya algo.

De aquí lo bueno sería continuar por Glen Coe que es otra zona montañosa, pero nos fuimos a Oban en su lugar. Yo no se por que hicimos esto. Un pueblo normalito que nos impidió ver Glen Coe al desviar la ruta. A las afueras de Oban esta el castillo de Dunstaffnage, que vimos por fuera porque aquí no les gusta demasiado madrugar y no íbamos a esperar a que abrieran.


Ponemos en el GPS destino Stirling pasando por el lago Lomond. De camino se pasa por varios castillos pero solo paramos en el de Dumbarton. Entra en el Explorer Pass.

Lago Lomond. La niebla fastidia un poco el asunto.
Castillo de Dumbarton.
Aquí estábamos como a 5 minutos de Glasgow, pero bajo ningún concepto íbamos a pasar por allí. No hagan preguntas. Así que nos desviamos otro buen cacho para ir a dar a Doune, con otro castillo de Explorer Pass. Este me gusto bastante, estaba bien conservado y además en el se rodó Los Monty Phyton y el Santo Grial. De hecho si coges la audioguía (gratuita) esta narrada por Terry Jones, uno de sus miembros.

Interior del Doune Castle.
Y por fin llegamos a Stirling, parada obligatoria y el último lugar que visitamos de Escocia. Pero no te creas que es paja. Aquí hay para un día entero aunque nosotros lo solventamos en 3 horas. El castillo en la cumbre es inmenso con multitud de salas. Han metido muchas payasadas para que los niños jueguen y aprendan, cosa que a mi me repugna.



Toda la zona histórica alrededor merece la pena: la iglesia, el cementerio, los jardines... Desde el castillo tendremos unas vistas de toda la región, donde destaca una torre en una montaña cercana que se ve inmensa. Y allí que nos dirigimos porque se trata del monumento a William Wallace.

A lo lejos el monumento a Wallace.
Cementerio de Stirling.
Y el colofón al viaje es el monumento a William Wallace. Si subes caminando por los senderos lo ves gratis, yo no veo ningún sitio donde pagar.



De vuelta a Edimburgo dormimos en el Belford hostel. Lo recomiendo porque además de ser barato se trata de una iglesia reconvertida en hostel. Y de aquí al aeropuerto. Fin del viaje.

Escocia: Highlands.

Y aquí ya entramos en la parte más salvaje de escocia, toda la zona de las Highlands donde no encuentras grandes ciudades, solo paisajes, animales sueltos y pequeños pueblos. A mi es lo que más me ha gustado. Nosotros nos fuimos hasta Ullapool, un pintoresco pueblo de pescadores alejado de todo. Son muchas millas de ida y de vuelta, pero yo creo que merece la pena por ver esos paisajes.

Por el camino nos encontramos casi por casualidad con las Rogie Falls, unas cataratas con un puente colgante sobre ellas. En los meses de verano se puede ver aquí a los salmones remontando la corriente para reproducirse. Ahora no había ninguno :(

Rogie Falls
Si te vas fijando en los carteles de color marrón que señalan atracciones turísticas, te puedes encontrar más cosas como esta. Nosotros paramos también en un bosque con árboles exóticos y otras cataratas, las Victoria falls. Y así hasta llegar a Ullapool.

El pueblecito no tiene nada, muy tranquilo, bonitas vistas y unos cuantos bares. Hay bastantes platos de pescado y marisco por aquí, y unas cigalas como cabezas de enano.

Costa de Ullapool
Desde aquí parte un ferry hasta la isla de Lewis. De haber sabido lo que había allí, el círculo de piedras de Callanish, yo habría votado por hacerlo. Porque desde la isla de Lewis luego se puede con otro ferry ir directamente hasta la isla de Skye, nuestra próxima parada. Pero influenciados por los lugareños decidimos hacer otra cosa, bordear toda la costa para llegar a un pueblo perdido llamado Applecross. Hombre, lo de bordear la costa estuvo bien por los paisajes, pero el pueblo ese no valía ni 2 duros. Y era la carretera más infame por la que he circulado. No lo considero recomendable.

Venados que se nos cruzaron en la carretera.

Highlands cow.
Al terminar de bordear la costa pasamos cerca del castillo de Eilean Donan. Otro que merece la pena, solo que este no entra en el Explorer Pass. Bueno, merecer merece verlo desde fuera en su ubicación espectacular. Porque luego por dentro ni fu ni fa. Este castillo aparece en muchas películas como "Los inmortales" o "Braveheart".

Eilean Donan.
 Ya anochecía así que continuamos viaje hacia la isla de Skye. Aunque es isla se entra en ella por un inmenso puente. La ciudad más importante es Portree y hacia allí nos dirigimos a ver si pillábamos un B&B. Aquí sí hubo suerte. Otro pueblecito pesquero con encanto y buenos platos de pescado.


Después de descansar toda la noche nos ponemos en marcha para rodear toda la isla de Skye. Empezamos subiendo hacia el norte y a los pocos minutos nos encontramos el primer punto de interés. El Old man of Storr es una formación geológica muy curiosa, pero tendrás que conformarte con verlo desde lejos. La caminata para llegar hasta allí es mortal. Si lo ves de frente como en esta fotografía no se aprecia. Hay que verlo según llegas desde el sur. Algún catedrático decidió que lo mejor para el turismo sería talar el bosque que llevaba hasta la cima y dejar aquello convertido en un desierto de troncos secos y barro.

Si lo ves desde un lateral se aprecian agujas verticales que ha formado la piedra.
Siguiendo unas cuantas millas más encontramos otro punto destacable: las Mealt Falls. También está junto a la carretera, no tiene pérdida.


Si al igual que yo viajas con gente extraña, es posible que te encuentres con situaciones como estas:


¿Hay derecho a esto?
Si no has visitado antes ninguna destilería, siguiendo la carretera te encontrarás con la de Tallisker, la única de la isla. La visita guiada tiene coste.


Finalizamos la visita a la isla de Skye con las majestuosas Cuillin, una cordillera montañosa espectacular. Se pueden diferenciar las Red Cuillin, más suavizadas, de las Black Cuillin, totalmente escarpadas.

Red.

Black.


Con esto terminamos esta parte del viaje tan campestre y volvemos un poco a la civilización.

martes, 22 de octubre de 2013

Escocia: zona central y Lago Ness.

Desde Stonehaven ponemos rumbo hacia el norte y las Highlands. Hay varias rutas para hacer esto. Nosotros cogimos dirección Alford por ir a ver el castillo de Craigievar. El castillo resultó ser un poco ful y solo se podía ver desde fuera. A Perruca le gustó bastante por su bello colorido.

Autofoto!
Por aquí te metes por zonas muy boscosas. Son paisajes muy bonitos y llenos de fauna. Es fácil que te cruces con faisanes, perdices, carneros y vacas. Procura no llevarte ninguno por delante, aunque los veras muertos por docenas en la carretera, sobre todo faisanes.

Este faisán ya estaba previamente muerto. Ningún animal resultó herido durante el viaje de las perrucas.
De aquí nos dirigimos al castillo de Corgarff, en pleno parque nacional de Cairngorms. Otro castillo un poco fulero. Tampoco lo pudimos visitar porque el que estaba al cargo se había ido a almorzar, pero no creo que nos perdiéramos mucho.

Castillo de Corgarff.
Y seguimos hacia el norte, entrando en plena zona del whisky de malta. Aquí hay muchas destilerías famosas. La gente recomienda la de Glenfiddich, pero siguiendo la tónica general, estaban a punto de cerrar y no nos daría tiempo a llegar hasta ella. Así que fuimos a la de Glenlivet, que estaba más cerca y cerraba más tarde. Yo creo que fue un acierto porque en esta pudimos hacer un tour guiado por las instalaciones gratuito, y con una cata de sus whiskys de 12 y 18 años gratuita también al finalizar. La otra era de pago. Vista una, vistas todas.

Perruca se ponía como los monos.
Nos acercamos a la de Cardhu y Johnnie Walker que también estaba cerca, pero también cerrada. Así que pasamos el tiempo dando una vuelta y haciendo el mongol.

El bobo volador.
Y de camino a Inverness pasamos por Cawdor para ver si podíamos ver este castillo aunque sea por fuera. Verja cerrada y otro que nos quedamos sin visitar. Si alguien lo ve que me diga como es. La noche la pasamos en Inverness en un hostel de backpackers.

Inverness tenía buena pinta pero el día amaneció con niebla. Dimos un par de vueltas y no había tiempo para más.

Castillo de Inverness.

Catedral de St. Andrews.

Así pintaba el río Ness.

Fe, esperanza y caridad. No teníamos de ninguna.

El siguiente paso de nuestro viaje es Fort George. Un emplazamiento militar impresionante a la orilla de la costa. También entra en el Explorer Pass, pero es para verlo rápido. Tienen ahí toda la artillería y demás, y desde allí se pueden ver delfines, pero sobre todo en los meses de verano. Nos engañaron para mirar como imbéciles pero no vimos ninguno.



Siguiente paso que no se puede uno perder. El lago Ness. Es un lago muy alargado, y se pueden hacer visitas en barco. Nosotros no tenemos tiempo para esas chorradas, así que fuimos a uno de los puntos más chulos para verlo: el castillo de Urquhart. Con un poco de niebla es un sitio estupendo, también entra en el Explorer Pass. Unas cuantas fotos, a ver si veis al monstruo:

  


Aquí termina esta entrada, luego empezamos con las Highlands.

Escocia: Edimburgo y la costa este.

Edimburgo es una ciudad no muy grande, donde destaca el imponente castillo en el centro. Llegar hasta aquí desde el aeropuerto es facil con el servicio de autobuses Airlink que pasa cada 10 minutos y tarda como media hora. Ida y vuelta por 6£. 

La calle principal va desde el castillo hasta el palacio de Holyroodhouse, y sus distintos tramos tienen diferentes nombres: Lawnmarket, High Street y Canongate, pero en general se la conoce como la Royal Mile. Con ver esta calle y sus alrededores ya tienes prácticamente visto lo principal de Edimburgo. Es una ciudad curiosa porque esta construida como a varios niveles, lo que te confunde bastante al seguir el mapa. Y todo en cuesta.

De la Royal Mile salen muchos pequeños callejones llamados "closes". Destaca el Mary King's close con sus leyendas y sus tours de miedo. Nosotros para variar no entramos en el pero vimos la puerta. 

Me imagino que por aquí se entra a Mary King's Close

Casi en frente esta la catedral de St. Giles, que también es muy bonita por fuera pero tampoco entramos.

La catedral

Y siguiendo calle abajo encontrariamos el parlamento escocés y el palacio de Holyroodhouse. En el extremo opuesto de la calle está el castillo pero como cerraban pronto porque no les gusta mucho hacer horas extra, lo dejamos para el día siguiente. Se pueden aprovechar las horas en que esta todo cerrado para visitar el otro lado de las vías de tren que dividen Edimburgo en dos. De este lado, además de unos bonitos jardines con el monumento a Scott, encontramos la Scottish National Gallery y un par de iglesias con sus respectivos cementerios. Los cementerios están abiertos y merece la pena visitarlos. 

Monumento en honor de  Sir Walter Scott. Se puede subir a el

La National Gallery

Con eso y un par de pintas en una taberna típica se puede dar el día por zanjado. 

El siguiente día lo comenzamos cogiendo el coche de alquiler y aprendiendo a manejarnos damos una vuelta hasta un punto que merece la pena visitar: Arthur's Seat en un parque a las afueras ofrece una caminata de senderismo apta para casi todo el mundo y al llegar a la cima hay unas vistas estupendas de toda la región. Esto te lleva una hora y pico a nada. 


Y ya nos ponemos al lío con el castillo. La entrada al castillo te cuesta casi la mitad que un Explorer Pass de una semana, por eso merece la pena cogerlo a nada que tengas pensado visitar. Además si lo coges aquí en el centro de visitantes, te puedes saltar las enormes colas que hay siempre para sacar las entradas normales. Es un castillo bastante grande y con diversas salas y exposiciones dentro, entre ellas la de los Honours of Scotland, que vienen a ser las joyas de la corona. Buenas vistas y poco más. A mi me gustan más los castillos abandonados, medio derrumbados y con pocos visitantes. 

Por aquí se entra al castillo. Y aquí no se puede aparcar, hay un parking colina abajo.
Quedan en Edimburgo cientos de cosas de ver, parques, iglesias, museos, The Royal Yacht, la Camera Obscura que es una sala de espejos a las puertas del castillo... Por haber hay hasta zoo. Y los tours nocturnos por los cementerios y por los callejones. Pero nosotros nos piramos de aquí como quien ya lo ha visto todo.

Ponemos rumbo a Aberdeen parando por varios sitios imprescindibles de camino. El primero sería el pueblo de St. Andrews. Está bastante cerca y aquí tenemos la Universidad que es una pasada. La catedral y el castillo son impresionantes. Ambos están hechos migas. Este castillo entra en el Explorer Pass.
Universidad. En este entorno da gusto estudiar.

Catedral de St. Andrews. En su momento la más larga de Escocia.

Castillo de St. Andrews. 

Otra vista de la catedral con su cementerio.

Túnel construido para asediar el castillo. Visita bajo tu responsabilidad.
St. Andrews es un imprescindible en la ruta, a mi es uno de los lugares que más me ha gustado. De aquí pusimos rumbo a Dundee, otro pueblo cercano. No se por que fuimos a este sitio, creo que hay un castillo pero era tarde y estaba cerrado para visitarlo. Lo único que puedo destacar es esta estatua absurda de un monigote que supongo que sea algún tipo de comic famoso. 


El recorrido de la jornada debería acabar en Stonehaven, que íbamos a visitar al día siguiente. Pero por razones que no vienen al caso, no encontramos habitación en este pueblo. Y como comentaba en el capitulo de preparativos, si te pones a buscar B&B a las 8 de la tarde que es noche cerrada, no verás las indicaciones. En resumen, que después de dar vueltas como monos, terminamos durmiendo en un hotel de Aberdeen, teniendo que desandar el camino hasta Stonehaven al día siguiente. 

Aberdeen tenía sus cosillas, pero nos dimos una vuelta de media hora por el centro y salimos de allí con más pena que gloria. Esta puede que sea la mejor foto que tengo de Aberdeen:


Y de aquí de vuelta a Stonehaven, pero mereció la pena por ver el castillo de Dunnottar, en las afueras del pueblo. Otro imprescindible, en un peñón en el mar. 


Bueno y aquí voy a terminar este episodio para no meter muchas cosas juntas. De esta zona quedaros con Dunnottar y St. Andrews si no tenéis tiempo de más. Y si tenéis tiempo pues lo que os de la gana.