martes, 22 de octubre de 2013

Escocia: Edimburgo y la costa este.

Edimburgo es una ciudad no muy grande, donde destaca el imponente castillo en el centro. Llegar hasta aquí desde el aeropuerto es facil con el servicio de autobuses Airlink que pasa cada 10 minutos y tarda como media hora. Ida y vuelta por 6£. 

La calle principal va desde el castillo hasta el palacio de Holyroodhouse, y sus distintos tramos tienen diferentes nombres: Lawnmarket, High Street y Canongate, pero en general se la conoce como la Royal Mile. Con ver esta calle y sus alrededores ya tienes prácticamente visto lo principal de Edimburgo. Es una ciudad curiosa porque esta construida como a varios niveles, lo que te confunde bastante al seguir el mapa. Y todo en cuesta.

De la Royal Mile salen muchos pequeños callejones llamados "closes". Destaca el Mary King's close con sus leyendas y sus tours de miedo. Nosotros para variar no entramos en el pero vimos la puerta. 

Me imagino que por aquí se entra a Mary King's Close

Casi en frente esta la catedral de St. Giles, que también es muy bonita por fuera pero tampoco entramos.

La catedral

Y siguiendo calle abajo encontrariamos el parlamento escocés y el palacio de Holyroodhouse. En el extremo opuesto de la calle está el castillo pero como cerraban pronto porque no les gusta mucho hacer horas extra, lo dejamos para el día siguiente. Se pueden aprovechar las horas en que esta todo cerrado para visitar el otro lado de las vías de tren que dividen Edimburgo en dos. De este lado, además de unos bonitos jardines con el monumento a Scott, encontramos la Scottish National Gallery y un par de iglesias con sus respectivos cementerios. Los cementerios están abiertos y merece la pena visitarlos. 

Monumento en honor de  Sir Walter Scott. Se puede subir a el

La National Gallery

Con eso y un par de pintas en una taberna típica se puede dar el día por zanjado. 

El siguiente día lo comenzamos cogiendo el coche de alquiler y aprendiendo a manejarnos damos una vuelta hasta un punto que merece la pena visitar: Arthur's Seat en un parque a las afueras ofrece una caminata de senderismo apta para casi todo el mundo y al llegar a la cima hay unas vistas estupendas de toda la región. Esto te lleva una hora y pico a nada. 


Y ya nos ponemos al lío con el castillo. La entrada al castillo te cuesta casi la mitad que un Explorer Pass de una semana, por eso merece la pena cogerlo a nada que tengas pensado visitar. Además si lo coges aquí en el centro de visitantes, te puedes saltar las enormes colas que hay siempre para sacar las entradas normales. Es un castillo bastante grande y con diversas salas y exposiciones dentro, entre ellas la de los Honours of Scotland, que vienen a ser las joyas de la corona. Buenas vistas y poco más. A mi me gustan más los castillos abandonados, medio derrumbados y con pocos visitantes. 

Por aquí se entra al castillo. Y aquí no se puede aparcar, hay un parking colina abajo.
Quedan en Edimburgo cientos de cosas de ver, parques, iglesias, museos, The Royal Yacht, la Camera Obscura que es una sala de espejos a las puertas del castillo... Por haber hay hasta zoo. Y los tours nocturnos por los cementerios y por los callejones. Pero nosotros nos piramos de aquí como quien ya lo ha visto todo.

Ponemos rumbo a Aberdeen parando por varios sitios imprescindibles de camino. El primero sería el pueblo de St. Andrews. Está bastante cerca y aquí tenemos la Universidad que es una pasada. La catedral y el castillo son impresionantes. Ambos están hechos migas. Este castillo entra en el Explorer Pass.
Universidad. En este entorno da gusto estudiar.

Catedral de St. Andrews. En su momento la más larga de Escocia.

Castillo de St. Andrews. 

Otra vista de la catedral con su cementerio.

Túnel construido para asediar el castillo. Visita bajo tu responsabilidad.
St. Andrews es un imprescindible en la ruta, a mi es uno de los lugares que más me ha gustado. De aquí pusimos rumbo a Dundee, otro pueblo cercano. No se por que fuimos a este sitio, creo que hay un castillo pero era tarde y estaba cerrado para visitarlo. Lo único que puedo destacar es esta estatua absurda de un monigote que supongo que sea algún tipo de comic famoso. 


El recorrido de la jornada debería acabar en Stonehaven, que íbamos a visitar al día siguiente. Pero por razones que no vienen al caso, no encontramos habitación en este pueblo. Y como comentaba en el capitulo de preparativos, si te pones a buscar B&B a las 8 de la tarde que es noche cerrada, no verás las indicaciones. En resumen, que después de dar vueltas como monos, terminamos durmiendo en un hotel de Aberdeen, teniendo que desandar el camino hasta Stonehaven al día siguiente. 

Aberdeen tenía sus cosillas, pero nos dimos una vuelta de media hora por el centro y salimos de allí con más pena que gloria. Esta puede que sea la mejor foto que tengo de Aberdeen:


Y de aquí de vuelta a Stonehaven, pero mereció la pena por ver el castillo de Dunnottar, en las afueras del pueblo. Otro imprescindible, en un peñón en el mar. 


Bueno y aquí voy a terminar este episodio para no meter muchas cosas juntas. De esta zona quedaros con Dunnottar y St. Andrews si no tenéis tiempo de más. Y si tenéis tiempo pues lo que os de la gana. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario