miércoles, 23 de octubre de 2013

Escocia: Highlands.

Y aquí ya entramos en la parte más salvaje de escocia, toda la zona de las Highlands donde no encuentras grandes ciudades, solo paisajes, animales sueltos y pequeños pueblos. A mi es lo que más me ha gustado. Nosotros nos fuimos hasta Ullapool, un pintoresco pueblo de pescadores alejado de todo. Son muchas millas de ida y de vuelta, pero yo creo que merece la pena por ver esos paisajes.

Por el camino nos encontramos casi por casualidad con las Rogie Falls, unas cataratas con un puente colgante sobre ellas. En los meses de verano se puede ver aquí a los salmones remontando la corriente para reproducirse. Ahora no había ninguno :(

Rogie Falls
Si te vas fijando en los carteles de color marrón que señalan atracciones turísticas, te puedes encontrar más cosas como esta. Nosotros paramos también en un bosque con árboles exóticos y otras cataratas, las Victoria falls. Y así hasta llegar a Ullapool.

El pueblecito no tiene nada, muy tranquilo, bonitas vistas y unos cuantos bares. Hay bastantes platos de pescado y marisco por aquí, y unas cigalas como cabezas de enano.

Costa de Ullapool
Desde aquí parte un ferry hasta la isla de Lewis. De haber sabido lo que había allí, el círculo de piedras de Callanish, yo habría votado por hacerlo. Porque desde la isla de Lewis luego se puede con otro ferry ir directamente hasta la isla de Skye, nuestra próxima parada. Pero influenciados por los lugareños decidimos hacer otra cosa, bordear toda la costa para llegar a un pueblo perdido llamado Applecross. Hombre, lo de bordear la costa estuvo bien por los paisajes, pero el pueblo ese no valía ni 2 duros. Y era la carretera más infame por la que he circulado. No lo considero recomendable.

Venados que se nos cruzaron en la carretera.

Highlands cow.
Al terminar de bordear la costa pasamos cerca del castillo de Eilean Donan. Otro que merece la pena, solo que este no entra en el Explorer Pass. Bueno, merecer merece verlo desde fuera en su ubicación espectacular. Porque luego por dentro ni fu ni fa. Este castillo aparece en muchas películas como "Los inmortales" o "Braveheart".

Eilean Donan.
 Ya anochecía así que continuamos viaje hacia la isla de Skye. Aunque es isla se entra en ella por un inmenso puente. La ciudad más importante es Portree y hacia allí nos dirigimos a ver si pillábamos un B&B. Aquí sí hubo suerte. Otro pueblecito pesquero con encanto y buenos platos de pescado.


Después de descansar toda la noche nos ponemos en marcha para rodear toda la isla de Skye. Empezamos subiendo hacia el norte y a los pocos minutos nos encontramos el primer punto de interés. El Old man of Storr es una formación geológica muy curiosa, pero tendrás que conformarte con verlo desde lejos. La caminata para llegar hasta allí es mortal. Si lo ves de frente como en esta fotografía no se aprecia. Hay que verlo según llegas desde el sur. Algún catedrático decidió que lo mejor para el turismo sería talar el bosque que llevaba hasta la cima y dejar aquello convertido en un desierto de troncos secos y barro.

Si lo ves desde un lateral se aprecian agujas verticales que ha formado la piedra.
Siguiendo unas cuantas millas más encontramos otro punto destacable: las Mealt Falls. También está junto a la carretera, no tiene pérdida.


Si al igual que yo viajas con gente extraña, es posible que te encuentres con situaciones como estas:


¿Hay derecho a esto?
Si no has visitado antes ninguna destilería, siguiendo la carretera te encontrarás con la de Tallisker, la única de la isla. La visita guiada tiene coste.


Finalizamos la visita a la isla de Skye con las majestuosas Cuillin, una cordillera montañosa espectacular. Se pueden diferenciar las Red Cuillin, más suavizadas, de las Black Cuillin, totalmente escarpadas.

Red.

Black.


Con esto terminamos esta parte del viaje tan campestre y volvemos un poco a la civilización.

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